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Rastros de la actualidad
En Alerta: La Crisis promociona el Racismo y políticas del miedo.

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Alerta

 

La crisis económica mundial y de los paradigmas del consenso de Washington intentan ser capitalizadas por quienes los engendraron y fueron sus beneficiarios tanto a escala de cada pais como global. Si, por un lado, intentan que los recursos provenientes de los contribuyentes vayan destinados a rescatar al podrido sistema financiero, los bancos y sus Ceos, por el otro, buscan instalar los “enemigos” de los pueblos fuera de los responsables reales. Como en otras épocas recurren al miedo, a la desesperación de la gente frente al desempleo, a las pérdidas de coberturas sociales, a la falta de certidumbres sobre el futuro.

Empujados por las derechas buscan reforzar el miedo al “otro”, el cual se constituye en torno al extranjero: el inmigrante de África y de América Latina en especial. Los señalan y los tratan como si fueran responsables del desempleo masivo. Intentan situar la idea de que ellos son quienes les quitan los beneficios con los que hasta aquí vivieron. Y que la crisis mundial, por genérica, no tiene “responsables locales”, por lo tanto los efectos sobre sus economías familiares, sobre sus casas, sus créditos y deudas, sobre su trabajo, son como un cataclismo natural que no puede ser adjudicado a ninguna culpa.

Las derechas se apoyan en estas políticas del miedo, enfrentan a unos contra otros y se plantan como los defensores de la última trinchera frente a los extranjeros que vienen a “usurpar” lo poco que les queda. Así desarrollan un racismo institucional que desde las leyes, los juzgados, los hospitales, las fuerzas de seguridad, etc., llevan adelante persecuciones contra los extranjeros violando los principios básicos de los derechos humanos.

Europa es donde se libra parte importante de esta batalla.

SOS Racismo (Federación de Organizaciones No Gubernamentales Europeas Que Luchan Contra el Racismo) llama “la directiva de la Vergüenza” a la Directiva Europea de Retorno de julio del 2008, un proyecto promocionado por el Gobierno francés y respaldado por 27 ministros del Interior de la Unión Europea con la intención de regularizar los flujos migratorios hacia la Unión Europea. "A través de esa directiva, se unifican protocolos de expulsión y se trata la inmigración de forma coercitiva" dice Javier Ramírez, portavoz de la ONG en Madrid. Es un ejemplo y referente para los países miembros. Según SOS Racismo, el 2008 marca un punto de inflexión: las decisiones políticas han acentuado el cisma entre europeos e inmigrantes. Es una percepción generalizada. Suecia niega protección sanitaria a los irregulares. Suiza ha restringido las bodas mixtas. Italia ha tipificado la inmigración clandestina en el Código Penal. En España, el Consejo General del Poder Judicial, la Fiscalía y el Consejo de la Abogacía critican la reforma de la Ley de Extranjería, en trámite en el Congreso (podría ver la luz en junio). "El discurso político español fomenta la xenofobia, al vincular crisis a inmigración", dice María Antonia Montagut, coordinadora del Anuario de SOS Racismo 2009 (fuente: La Vanguardia).

Silvio Berlusconi impulsó una ley de seguridad que permite a los médicos denunciar a los inmigrantes ilegales que se atiendan en centros sanitarios. Consagró la inmigración ilegal como un delito. “Esta medida constituye una página oscura y vergonzosa para nuestro país. Esto es puro racismo” exclamó María Pía Garavaglia, senadora del Partido Demócrata (PD).

“Con este proyecto se superó el límite que separa el rigor de la ley de la simple y llana persecución” denunció Anna Finocchiaro, vocera del PD en el Senado. La nueva norma que propuso la xenófoba Liga Norte, miembro de la coalición gubernamental, cancela una ley anterior en la que justamente se prohibía a los médicos convertirse en un cuerpo de delación de indocumentados en nombre de los principios humanitarios y la ética profesional. Además, la disposición establece la creación de un registro de vagabundos extranjeros para facilitar su expulsión del territorio italiano, así como un aumento en el valor del trámite del permiso de residencia pasando dicho monto de los actuales 80 a 200 euros.

Por su parte, la organización Médicos sin Fronteras (MSF) lanzó meses atrás una campaña de protesta bajo el lema “Somos médicos y no espías” para denunciar la posibilidad de que se apruebe esta enmienda. Sin embargo, los esfuerzos de la ONG no fueron suficientes. “Estamos desconcertados ante la decisión del Senado de haber ignorado el grito de alarma de médicos, enfermeras, obstetras y cientos de asociaciones”, se indignó el director general de MSF Italia, Kostas Moschochoritis. “Esta norma viola el derecho del secreto profesional”, agregó.

La organización internacional denunció asimismo que con la aprobación de esta nueva ley se corre el peligro de crear un clima de miedo y de desconfianza, reduciendo así el acceso de los inmigrantes indocumentados a los centros sanitarios a pesar de que así lo garantiza la Constitución italiana (fuente: Página/12).

Alerta en Argentina también.

Creencias racistas hace tiempo que viven en nuestro país, donde se genera la contradicción flagrante, siendo una Nación con un gran componente inmigratorio existe también el rechazo, subestimación y discriminación hacia el extranjero. Por su puesto que el análisis de las causas exceden este modesto artículo, pero aquí queremos remarcar la necesidad de estar alerta, sobre todo para los grupos y personas que creemos en los valores democráticos, para consolidar la misma democracia como un régimen que necesita defenderse, recrearse y profundizarse cada día. Alerta con intransigencia ante las actitudes xenófobas o discriminatorias, fundamental para conservar en nuestro país el multiculturalismo y el respeto de los derechos humanos.

Junto al rechazo de las actitudes antisemitas, que tienen una larga historia en nuestro país, y por lo tanto, también el repudio a la actividad de un grupo de manifestantes contra un acto de recordación a la creación del Estado de Israel sucedidos hace pocos días; también, nuestro rechazo a todas las formas de censura de las opiniones diferentes a veces escondidas detrás de la acusación de que cualquier opinión distinta es discriminatoria.

Pero junto a nuestra preocupación de siempre por estas actitudes que llegaron a su paroxismo en la dictadura militar, están otras que parecen de menor cuantía pero deben alertarnos sobre las consecuencias de su crecimiento.

Allí se inscribe el significado del apedreamiento de un micro que llegaba de Chile con un presunto enfermo de gripe A o porcina (que después de los análisis fue descartado). Un superficial análisis podría echar culpas sobre la ignorancia de un barrio de Mendoza. Pero eso solo ocultaría la responsabilidad de las políticas del miedo que analizamos en un artículo precedente. La provocación del miedo es el polo opuesto y antagónico del conocimiento, de la información veraz y responsable. Y si, como ya dijimos en el artículo citado, para entender las políticas del miedo conviene mirar a quién se beneficia con ellas, también hay que mirar el papel de los medios de comunicación y del Estado.

En ese sentido, el tratamiento dado al dengue y a la fiebre porcina tuvo dos tipos de exposiciones que se entremezclaron pero que son sustancialmente opuestas. Una informó, divulgó las medidas preventivas; otra, agrandó, exageró, “metió” miedo para vender más (real objetivo de las empresas de medios).

El cruzamiento del miedo y nuestras conductas discriminatorias frente al extranjero de países limítrofes o latinoamericanos, hicieron el resto. Podía pasar en Mendoza, en el Gran Buenos Aires o en Palermo. No podemos aceptar que es una actitud marginal, eso sería desconocer nuestra historia y dónde se arraigaron las actitudes racistas y discriminatorias en nuestra población.

También, cuando el Estado no acierta en las políticas frente a situaciones de estos brotes, epidemias o pandemias, contribuye a promover aquellas conductas. Quizás la mejor respuesta ante la gripe porcina hubiera sido consensuar entre todos los Estados de la región las actitudes a tomar. El cierre de los vuelos desde y hacia México, sin entrar en las consideraciones sobre la efectividad o no en el momento, ayudó a ver como adversarios de nuestra salud a los extranjeros. Ese no es el mejor camino.

Más allá del gobierno actual que si algo no puede negarse es su vocación por la vigencia de los Derechos Humanos y la búsqueda de Justicia dañada por el genocidio vivido, es bueno recordar que el Estado argentino ha tenido en las diversas administraciones nichos de poder que garantizaban la impunidad de los racistas violentos. Que esa impunidad se propagó como un virus hacia las fuerzas de seguridad y se encuentra en el núcleo originario de las actitudes de éstas hacia los jóvenes, hacia los desocupados, hacia los morochos, hacia los extranjeros de países limítrofes.

Vale recordar a Eduardo Galeano en su “Patas Arriba”: “Los subordinados deben obediencia eterna a sus superiores, como las mujeres deben obediencia a los hombres. Unos nacen para mandones, y otros nacen para mandados.

El racismo se justifica, como el machismo, por la herencia genética: los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por obra de la biología. En la sangre llevan su destino y, para peor, los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen. Cuando se acerca un pobre de piel oscura, el peligrosímetro enciende la luz roja, y suena la alarma”.

 

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Comentarios

Silvana dijo:

Redondito... nada que agregar. Muchas gracias.

Enviado el 15/07/2009

 

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