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Rastros de la actualidad
QUE PIENSA LA NUEVA DERECHA (IGUAL QUE LA VIEJA DERECHA)

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La nueva derecha

 

En nuestras páginas recientes hemos polemizado con los planteos de la Derecha tanto en su cosmovisión del mundo actual, como el diagnóstico y las medidas que se deben tomar en Argentina. También hemos descripto el operativo que hemos llamado Restauración Conservadora, con sus implicancias políticas concretas. En algunos casos hemos recogido sus opiniones de documentos propios de los grupos de poder. En los debates sostenidos hemos nombrado en más de una ocasión a Carlos Melconian, hombre de la derecha económica y política argentina, candidato a Senador de Mauricio Macri y consultor del mismo. Por lo que transcribimos aquí las paginas 14 y 15 del Informe del 5 de enero de 2009 de M&S Consultores de la que son propietarios y directores Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo. Entre sus clientes figuran: Lehman Brothers (USA), Loma Negra C.I.A.S.A., Banco CMF, Banco Comafi, Banco de la Pampa, Banco Finansur, Banco Galicia, Banco Mariva, Banco Patagonia, BankBoston, Bansud y tantos otros.

Allí señala:

2009: “hiper-Estado”

Dado que en 2009 el gobierno va a estar permanentemente bajo presión, con el mundo desfavorable y la política económica “a la carga barraca”, el “más Estado y menos mercado” se transformara en “hiper-Estado”.

El papel del Estado será aún mayor en la actividad económica, en forma directa e indirecta, en la actividad productiva y en la financiera, en el comercio exterior y en el interior. Del Estado “molesto” del principio de la era Kirchner se pasará a un Estado “acosador” y omnipresente.

Cuando el problema era la inflación, el objetivo central de la intervención estatal era contener las subas de precios y mejorar el poder adquisitivo. Por eso, las herramientas fueron los controles de precios, la regulación de exportaciones y los subsidios.

Ahora que el problema central es el nivel de actividad y el desempleo, el objetivo prioritario de la intervención será regular el mercado de trabajo para que no suba el desempleo, controlar más la importación para proteger la producción local, redireccionar el crédito para alentar el consumo y “meterse más” en la micro de las empresas para coordinar inversiones. Adicionalmente, los controles cambiarios relanzados a fin de 2008 para contener la dolarización de portafolios vinieron para quedarse el tiempo que haga falta e ir viendo.

El Estado actuará en el mercado de trabajo como lo hizo en 2007 y 2008 con los precios. O sea, irá a fondo con tal que el desempleo no suba, justamente en un año electoral. Las regulaciones serán formales e informales. Dados los antecedentes en materia de IPC, no pueden descartarse modificaciones estadísticas (explícitas o implícitas) en la encuesta de empleo. La meta-aspiración política máxima en 2009 será mostrar una tasa de desempleo estable, no creciente y en conjunto con los salarios, mostrar que la “masa salarial” sigue mejorando aún en tiempos adversos.

Frente a la caída de los precios internacionales, la intervención estatal no irá en el sentido de liberar las exportaciones que están pisadas. Por el contrario, optará por controlar más la importación. Usará seguramente herramientas formales e informales e imperará la discrecionalidad.

El objetivo del gobierno es que el ajuste importador impuesto por la nueva realidad de la escasez de divisas, no sea a costa exclusiva de un menor nivel de actividad. Intentará intervenir la Aduana y la Secretaría de Comercia para alivianar el ajuste.

El Banco Nación y la Anses serán instrumentos claves en el proceso de redireccionar el crédito.

Hasta aquí, el extracto del informe. Sintetizando podríamos afirmar que el tono crítico contra la intervención del Estado propuesta por el Gobierno Nacional, que Melconian y Santangelo llaman el hiper-Estado, se refleja claramente en:
a) medidas de intervención en el mercado tendientes a mantener la tasa de empleo y a que no crezca el desempleo.
b) Medidas aduaneras y crediticias para proteger la industria nacional y no se vean jaqueadas por una política de importaciones que en muchos segmentos tienen damping desde sus países de origen.
c) Política de control de precios para que no se dispare la inflación, acciones que sostienen se venían realizando desde los años anteriores.
d) Política para que los salarios sigan mejorando aún en tiempos adversos.
e) Política de estímulo del consumo insuflando capacidad adquisitiva al mercado interno ya que los excedentes de producción no se colocan en la medida que se venían haciendo hasta ahora en el exterior.
f) Utilizar el Banco Nación y la Anses como instrumentos para direccionar el crédito destinado a mantener el consumo y la actividad empresarial.

Estos profesionales formados en las teorías de Milton Friedman, del neoliberalismo, no es que no quieran al Estado, lo desean como garantizador de las ganancias de los que se beneficiaron de la década menemista y del llamado libre mercado. Lo que critican es la presencia estatal a favor de los trabajadores, del empleo, de la producción nacional.

En términos del derecho diríamos “a confesión de parte relevo de prueba”. Confesaron, lo escribieron, negro sobre blanco. La nueva derecha de Macri, Michetti, De Narváez, Carrió, Prat Gay, en realidad son la vieja derecha que tuvo su apogeo con el Consenso de Washington, el gobierno de Bush y el menemismo. Quieren volver, son como ya dijimos la Restauración conservadora.

 

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