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En el Escaparate
Breve comentario sobre "Dexter"
Mariano M

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Dexter

 

Si cualquier análisis del discurso nos debiera enfrentar a proyectos, vectores, intenciones, intereses, propuestas de acciones críticas, teóricas y, por fin, políticas del objeto de estudio, el caso de Dexter es siempre una difícil yuxtaposición de encrucijadas ¿Qué se puede sacar en blanco de esta serie que combina con precisión de relojero una extraordinaria técnica cinematográfica, una sólida narración e impecables actuaciones?¿Qué decir frente a tal desconcertante y poderosa presencia del personaje homónimo?

Nada, en un principio. El más solemne silencio, el más reflexivo. El golpe de tecla de Dexter es eso, la introspección obligada. La mise en scene de la serie nos coloca frente a una vida límite: científico forense de día, asesino de asesinos de noche. Narración doble, la del asesino-novio-profesional-padrastro-hermano, la de la múltiple actualidad de lo no-sintagmático. ¿Qué impresiona más pues? ¿Los asesinatos o su comentario? Probablemente sea el acompasamiento, lo paralelo de ambos.

De todas formas, no parece muy interesante hacer de este comentario un rechazo a la inmoralidad del crimen, a la venganza por mano propia. Habría que apuntar al sistema de valores que el discurso plantea. Lo que observamos con magistralidad en Dexter es, siendo muy simplista este análisis, el “tercer” movimiento de la historia, la catapulta a lo actual. Hemos pasado por los griegos, hemos pasado por la ley del Cosmos y por la irreductible justicia de lo trágico en las palabras. Hemos pasado, también, por el Quijote, por el acto puro, el acto por el acto; hemos pasado, entonces, por la sobre/infra (redondee su voto) valoración de la racionalidad. Dexter muestra al hombre como el animal avejentado. Para entender sus vectores (sus asesinatos) deberíamos entender las conexiones con la institución. No se la transgrede como en la tragedia, ni se la alucina como en el Quijote. Típico razonamiento posmoderno: acá el baile es siempre un paso al costado. Ni destruir, ni apropiarse del Aparato/Ley/Realidad/Estado: buscar el poder escapando de sus signos: justicia a la carta, bon apetit.

 

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Comentarios

 

Alejandro Maure dijo el 04/01/2009:

¡Qué tortuoso debe resultar vivir haciendo exégesis de cada cosa que nos toca ver, tocar, comer y etc., etc., etc.! Es una buena serie de TV que puede gustar o no, sin tanta vuelta.

 

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